agosto 01, 2009

Caballo desbocado

Este fin de semana salí en el carro muy temprano fuera de la ciudad hasta llegar a una barra de mar donde se junta con un rió y un brazo de agua salada para formar una pequeña laguna llena de manglares donde tomé una embarcación que me llevó en un viaje de poco mas de media hora entre manglares hasta llegar a una playa poco concurrida al sur del estado a poco menos de dos horas de donde vivo.

Encantador es como describiría el paisaje. En marzo-abril pasé dos semanas en el Caribemexicano y lo disfrute como loco, desde la playa a la mezcla de culturas que convergen en una sola calle, un lugar donde se mexicaniza todo cliché estadounidense y se resume la cultura de 31 estados para ofrecer un poco de todo a los extranjeros. Pero hoy no eché de menos nada de eso.

Ahí estaba yo sintiéndome Ursula Andress en "El Satánico Dr. N0" emergiendo del mar cuando vi a aquel caballo y simplemente no lo pude resisti,r sin dudarlo lo monté. De pequeño visitaba el rancho de mis padrinos casi cada fin de semana, donde junto con mis primas montábamos caballos a todo galope para ir a la laguna que estaba en el extremo del rancho, siempre he sido intrépido para esas cosas.

"El negro" se llamaba el caballo me dijo su dueño, quien me lo aniquilaría por media hora "es muy manso me repetía" y nada mas alejado de la realidad que eso. Cuando a los 15 minutos el caballo corría desbocado a punto de destrozarme la cadera como Verónica Castro cuando estaba trepada en el elefante en aquel Big Brother VIP ¿Recuerdan?y sin hacerme caso el caballo galopaba por toda la playa. Por fin le agarre el modo a las riendas y con un relinchido aplacó el paso.

Uno de los placeres mas grandes para mi es la playa, me encanta y punto. Sentir la arena entre mis dedos, escuchar las olas en un va y ven interminable me arrulla, emociona, energitiza. Me relajo, me activo, nado, como, bebo, corro, asoleo, descanso y divierto.

Y como diría Mari Mar costeñito soy, así es, vivo en la costa del estado de Veracruz y aunque desafortunadamente las playas del puerto jarocho tienen mala fama existen muchas mas a lo largo de todo el litoral veracruzano que son un paraíso perdido, casi vírgenes con arena dorada y mar verde esmeralda, algunas mas desconocidas que otras, otras mas divertidas que unas pero todas bellas y con muchas actividades.

Lo que pasó con el caballo me hizo reflexionar un poco en el tren de vida que de pronto llegamos a llevar y andamos como yeguas desbocadas de un lado a otro sin ni un fin o propósito mas que seguir el ritmo del mundo para no quedarnos atrás de los demás.

Como burros sin mecate a veces buscamos el amor aunque no sea el indicado ni apropiado pero aunque sea que aliviane lo necesitado. De pronto sonó el teléfono, llamada del trabajo y en sábado ¡Oh por Dios! y con el clásico cuento de que se va la señal corté la llamada dejando con la palabra en la boca a Yoshizaky la loca, una química que se merece un post que pronto escribiré.

Esa llamada fue el acabose, grité, relinché y corrí a sumergirme en las olas. Hora de detener mi carrera desbocada. Hora de replantear metas. Con un trabajo tan estresante como en el que estoy nunca son suficientes vacaciones y afortunadamente ya estoy planeando las próximas y contrario a lo que puedan pensar esta vez daré un giro de 180° y no elegiré una playa como destino. Hay que tomar nuevo rumbos y descubrir nuevos mundos. Ya he comenzado la cuenta regresiva y en 17 días tomo el avión.

1 comentario:

USBALDO VALERIANO dijo...

jonathan por favor escribeme...este es el correo electronico de mi telefono... necesitamos hablar... baldo_valeriano@yahoo.com